• El Otorrinolaringólogo

Patología del oído externo.


El oído externo está formado por el pabellón auricular y el conducto auditivo externo. La membrana timpánica forma parte del oído medio, aunque la capa externa que es epidérmica se considera que también forma parte. Inflamaciones, tumores y malformaciones pueden aparecer.

 Oído externo otitis externa
Pabellon auricular

PABELLÓN AURICULAR


- Otohematoma: Aparición de una colección hemática subpericóndrica tras un traumatismo en el pabellón auricular. El tratamiento siempre quirúrgico, con incisión, drenaje y vendaje compresivo, así como profilaxis antibiótica con la mayor brevedad posible. De lo contrario, existe el riesgo de una pericondritis y de necrosis en el pabellón, con la posterior deformidad del mismo (oreja en coliflor).


- Perniosis: formación de nódulos subcutáneos bilaterales pruriginosos por exposición crónica al frío (sabañones).


- Pericondritis del pabellón auricular: las situaciones que provocan la infección del espacio subpericóndrico son muy variadas (traumatismos, otohematoma infectado, quemaduras, heridas quirúrgicas, congelación, etc.) Inicialmente, el pabellón está enrojecido y edematoso, luego se forman abscesos subpericóndricos, que si persisten, necrosas el cartílago (“oreja en coliflor”). El tratamiento debe ser precoz, son antibióticos que cubran a la Pseudomonas aeruginosa (ciprofloxacino, aminoglucósidos) y drenaje del absceso con vendaje compresivo.


- Erisipela: dermoepidermitis del pabellón y de la región preauricular, roja, caliente y con bordes elevados, cursa además con adenopatías, satélites y malestar general. La puerta de entrada es por heridas en la piel. Provocada por estreptococos del grupo A.


- Malformaciones del pabellón auricular (microtia y anotia) y atresias congénitas del CAE.


OTITIS EXTERNAS


a. Circunscrita o localizada (forúnculo del oído): infección de una glándula pilo sebácea del CAE por Staphylococcus aureus. Cursa con otalgia, signo del trago positivo y si se fistuliza, habrá otorrea. Por otoscopia, se observa una inflamación circunscrita en el tercio externo del CAE. El tratamiento es con cloxacina o amoxicilina-ácido clavulánico por vía oral y mupirocina o bacitracina tópica; hay que aplicar un drenaje si fluctúa.



b. Difusa aguda: Inflamación de la piel del CAE, producidas por bacterias gramnegativas (Pseudomonas aeruginosa la más frecuente) y Staphylococcus aureus. Se ve favorecida por factores que modifican el PH del CAE, como baño en piscinas (otitis del nadador), erosiones y limpieza del CAE con bastoncillos, etc. Cursa con otalgia intensa y signo del trago positivo.

Tratamiento gotas de antibiótico (ciprofloxacino) asociadas o no a corticoides. En infecciones severas o persistentes y en inmunodeprimidos se administra antibiótico por vía oral (ciprofloxacino).


c. Crónica (otomicosis): Aparece por el empleo prolongado de antibióticos por otitis externas bacterianas previas o por entrada de agua.

Clínica: prurito intenso y otorrea densa, grumosa y blanquecina. En la otoscopia se ven además las hifas de color blanquecino en el caso de la Candida, y negruzcas si se trata de Aspergillus Niger.

Tratamiento: limpieza frecuente de las secreciones y antifúngicos tópicos. En inmunodeprimidos y en casos resistentes se emplea un antifúngico por vía oral (itraconazol).


d. Otitis externa maligna o necrotizante: poco frecuente pero muy grave. Es típico de ancianos diabéticos y de inmunodeprimidos.

Etiología: Pseudomonas aruginosa,

Clínica: Inicialmente afecta al CAE, produciendo otalgia intensa y otorrea persistente que no mejora con los tratamientos habituales. Presencia de tejido de granulación en las paredes del conducto. Posteriormente, se produce una necrosis de estructuras adyacentes (tejidos blandos, cartílago y hueso) y una afectación de pares craneales. Diagnóstico: Además del diagnóstico clínico y otoscópico, se debe realizar un TC (erosión ósea), una gammagrafía con Tc-99 para un diagnóstico precoz y con Ga-67 como criterio de resolución.

Tratamiento: ingreso hospitalario, con antibioterapia intravenosa prolongada (seis semanas) con imipenen, meropemen, ciprofloxacino, ceftadima o cefepime, combinado con cirugía de desbridamiento y/o reconstrucción en algunas ocasiones.


e. Otitis externa eccematosa (eccema ótico): dermatitis con descamación del tercio externo del CAE, que evoluciona en brotes de prurito intenso. Su tratamiento es tópico con pomadas o soluciones de corticoides en las fases agudas.


f. Miringitis bullosa: Produce ampollas de contenido hemorrágico en la membrana timpánica y paredes del CAE.

Etiología: Mycoplasma pneumoniae (contexto de una infección respiratoria). Una variante es la miringitis ampollosa hemorrágica causada por el virus de la gripe

Clínica: otalgia intensa que cede con la rotura de las ampollas y la otorragia. Tiende a la curación espontánea en tres o cuatro días.

Tratamiento: antibioticoterapia oral para prevenir la sobreinfección bacteriana y la evolución a otitis media aguda.


g. Zóster ótico (síndrome de Ramsay Hunt): infección del nervio facial por el virus varicela zóster, con aparición de vesículas cutáneas características en la concha auricular, CAE y membrana timpánica. Habrá parálisis facial, otalgia y afectación del VIII par craneal (vértigo e hipoacusia), si se desarrolla por completo.


parálisis facial, otalgia y afectación del VIII par craneal (vértigo e hipoacusia)
Sd. Ramsay Hunt

TUMORES DEL OÍDO EXTERNO


- Tumores benignos: los más frecuentes son los osteomas del CAE que se localizan, sobre todo, en la unión timpanoescamosa, próximos al tímpano. Se diferencian de las exostosis en que estas últimas suelen ser múltiples.


- Tumores malignos:


Carcinoma pabellón auricular

a. Carcinoma espinocelular: Lesión exofítica. Infiltra cartílago y metastatiza a ganglios cervicales en el 20% de los casos.


b. Carcinoma basocelular: Elevación plana. Raramente infiltra cartílago ni metastatiza a ganglios cervicales.

El tratamiento se basa en la extirpación con márgenes suficientes y la posterior reconstrucción. En el carcinoma epidermoide con metástasis ganglionares se debe realizar vaciamiento ganglionar.


PATOLOGÍA CONGÉNITA


Fístula preauricular

a. Quistes y fístulas preariculares: producidas por un cierre insuficiente de la unión entre el primer y el segundo arcos branquiales. Aparecen como un quiste (coloboma auris) o una fístula, en la raíz del hélix. Habitualmente son asintómicas, salvo que se infecten. Requieren tratamiento quirúrgico.



b. Fistulas auriculocervicales: por un defecto de fusión entre la primera hendidura y el primer arco branquial. Son más raras y el orificio fistuloso aboca en el CAE o en el pabellón, bajando hacia el cuello en relación a la parótida y al nervio facial. Cuando se infectan, producen una tumoración inflamatoria debajo del ángulo mandibular y otorrea en el CAE. Su tratamiento es quirúrgico.

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